El piloto español Fernando Alonso (Renault) demostró su buen estado de forma en el arranque de temporada y se impuso este domingo en el Gran Premio de Malasia, segunda prueba puntuable del Mundial de Fórmula 1, en una carrera en la que las nuevas reglas en los motores y los neumáticos jugaron un papel muy importante.
Alonso superó en la línea de meta del italiano Jarno Trulli por 24,3 segundos, quien obtuvo para Toyota su mejor resultado en un Gran Premio, mientras que el alemán Nick Heidfeld (Williams) terminó segundo gracias a la constancia mostrada a lo largo de la carrera.
El Asturiano dio una lección de pilotaje sobre el trazado de Malayo y dominó la carrera de principio a fin, marcando el ritmo de carrera y mandando con confianza sobre el resto de pilotos a bordo de un monoplaza que respondió con buena nota a las expectativas marcadas en este inicio de temporada.
Después de ser el más rápido en las sesiones clasificatorias del fin de semana, el joven piloto de Renault rubricó su buena actuación sobre el circuito de Sepang, logrando el segundo triunfo de su carrera deportiva, después del alcanzado en 2003 en Hungría, que le coloca como líder del mundial de pilotos.
Peor suerte corrió su compañero de equipo, el italiano Giancarlo Fisichella, quien se estrelló en la vuelta 38 y arrastró consigo al australiano Mark Webber (Williams), mientras que el siete veces campeón mundial Michael Schumacher (Ferrari) obtuvo sus primeros puntos de la temporada al concluir séptimo en otra decepcionante actuación de la escudería italiana, donde el brasileño Rubens Barrichello se vio obligado a abandonar, condicionado por el excesivo desgaste en sus neumáticos.
‘POLE’ en los entrenamientos
Después de mostrarse como el piloto más rápido durante todo el fin de semana, muy por delante de sus rivales, el piloto asturiano partió con la ‘pole position’ de la carrera en la parrilla de salida del trazado malayo.
Alonso no falló con el semáforo en verde, aguantó su posición privilegiada en el arranque del Gran Premio y salió con mucha fuerza, dispuesto a marcar la pauta de la carrera. El que fuera su compañero de equipo la temporada pasada, el italiano Jarno Trulli, ahora en Toyota, aguantó el tirón del español, seguido por el otro Renault del italiano Fisichella, mientras que por detrás llamaba la atención el retraso de los monoplazas de Ferrari, taponados por el colombiano Juan Pablo Montoya (McLaren/Mercedes).
Tras una primera vuelta muy limpia en la que no hubo demasiados incidentes, la carrera se estabilizó e incluso Alonso y Trulli comenzaron a tomar distancias con respecto a un pelotón estirado, después de que el trazado malayo diera sus primeras muestras de dureza dejando fuera de carrera al británico Jenson Button, tras romper el motor de su BAR-Honda, y al novato Patrick Friesacher (Minardi).
Con la salida del británico Anthony Davidson, quien hoy sustituía al japonés Takuma Sato, en la vuelta cuatro, el equipo BAR-Honda vio como sus opciones en Sepang quedaban totalmente desvanecidas al quedarse sus dos pilotos fuera de carrera a las primeras de cambio.
Una situación frustrante para la escudería anglo-nipona, después de abandonar precisamente en la carrera de Australia para poder cambiar el motor de cara a este segundo Gran Premio de la temporada.
Mientras, Alonso llevaba sin problemas el control de la carrera a ritmo de vuelta rápida y por detrás destacaba el rendimiento de los Toyota, con Trulli segundo y el alemán Ralf Schumacher. El mayor de la familia, el campeón mundial, seguía cumpliendo el trámite de la carrera en una discreta decimotercera posición.
Cumplidas catorce vueltas, el R25 de Alonso fue demostrando su aguante y cogiendo mayor velocidad con el gasto de combustible, consumándose los primeros doblajes sobre el trazado malayo a costa del portugués Tiago Monteiro (Jordan).
No tardó en dar comienzo el baile de repostajes en todas las escuderías, momento crucial para ver la respuesta de las mecánicas en este segundo Gran Premio del año. Las cosas fueron por el cauce esperado por el piloto asturiano, que no tuvo problemas para mantener su primera plaza después del primer paso por el ‘box’ de los pilotos en carrera.
En el ecuador de la prueba, Alonso siguió demostrando su dominio sobre el caliente asfalto malayo, con dos italianos a sus espaldas, Trulli y Fisichella, mientras Ferrari se conformaba con el mar menor de ver a Barrichello en los puntos, octavo.
Grave error de Fisichella
Las cosas se le pudieron complicar a Alonso mediada la carrera, con el duelo que por el podio disputaban a sus espaldas Fisichella, Weber y Ralf Schumacher. El piloto italiano se veía acosado por sus perseguidores y fruto de ello pudo verse uno de los momentos más intensos de la carrera, cuando Weber se dejó llevar por la ansiedad y acabó tocándose con el coche del pequeño de los Schumacher.
Instantes después, el propio Fisichella protagonizaba la acción más absurda de la prueba, provocando un accidente con Weber a raíz de que el australiano le ganara el puesto. El piloto de Renault se llevó por delante a su rival en una acción similar a la anterior, aunque en esta ocasión salió peor parado, quedándose ambos fuera de carrera y abriendo considerablemente las posibilidades de puntos del resto de pilotos. EL incidente certificó, dicho sea de paso, la condición de primer piloto de Alonso en la escudería.
El asturiano, ajeno a todo, seguía con su condición de líder, haciendo frente a la cuenta atrás para subir a lo más alto del podio malayo. Controlando la cómoda ventaja lograda sobre sus perseguidores después de solventar sus repostajes sin problemas, Alonso bajó el ritmo de revoluciones de su R25 en las últimas vueltas para no forzar un motor ya castigado, con dos Grandes Premios a sus espaldas.
Pero el coche aguantó notablemente y llevó al español hacia su segundo triunfo con una cómoda última vuelta que se resolvió con la alegría en el ‘box’ de Renault por el triunfo de su piloto, dejando atrás una accidentada carrera que Alonso no vio al ir siempre por delante y en la que siete de los 20 monoplazas en competición no terminaron.
El asturiano acabó al límite de sus posibilidades tras no funcionarle el mecanismo del agua de su monoplaza e incluso se le pudo ver notablemente agotado por la deshidratación en lo alto del podio de Malasia.
Detrás de él, la alegría también era patente en el rostro de Trulli y su segundo puesto, junto a un Nick Heidfeld que subía al podio por segunda ocasión en su vida. Montoya y Ralf Schumacher acabaron cuarto y quinto, respectivamente, mientras que el británico David Coulthard (Red Bull) fue sexto, seguido de dos alemanes, Michael Schumacher y Cristian Klien (Red Bull), este último cerrando los puestos de puntos.
GP Premio:
1 F. Alonso Renault 1:31:33.736 10
2 J. Trulli Toyota + 24.327 8
3 N. Heidfeld Williams + 32.188 6
4 JP. Montoya McLaren + 41.631 5
5 R. Schumacher Toyota + 51.854 4
6 D. Coulthard Red Bull + 1:12.543 3
7 M. Schumacher Ferrari + 1:19.988 2
8 C. Klien Red Bull + 1:20.835 1
9 K. Räikkönen McLaren + 1:21.580 0
10 F. Massa Sauber + 1 vueltas 0
11 N. Karthikeyan Jordan + 2 vueltas 0
12 T. Monteiro Jordan + 3 vueltas 0
13 C. Albers Minardi + 4 vueltas 0
No terminó:
14 R. Barrichello Ferrari + 6 vueltas 0
15 G. Fisichella Renault + 19 vueltas 0
16 M. Webber Williams + 19 vueltas 0
17 J. Villeneuve Sauber + 30 vueltas 0
18 J. Button BAR + 54 vueltas 0
19 A. Davidson BAR + 54 vueltas 0
20 P. Friesacher Minardi + 54 vueltas 0